Porque veníamos de afuera y estábamos confinados en un hotel, los organizadores del seminario pensaban que no había objeción en continuar trabajando después de las 5:30 de la tarde. No pude entonces escaparme antes y me perdí el comienzo de la marcha por Ingrid. He firmado muchas peticiones para protestar por injusticias cometidas aquí y en otras latitudes pero marchar pacíficamente creo que muy pocas veces lo he hecho. Pequeña decepción entonces.
Llegué al filo de las siete de la noche y ya los oradores estaban reunidos con la familia frente a la alcaldía. Nos habíamos fijado una cita con O-Lu de Sociología para Novatos y en realidad solo escuchaba por momentos lo que se decía pues buscaba a mi anfitriona de esa noche. Finalmente se dio el encuentro entre blogueros que no se conocían personalmente. A los pocos minutos nos separamos para entablar conversaciones con otras personas.
Me acerqué a Raphaël, un francés que participaba por primera vez a este tipo de eventos, aprovechando su tiempo libre. Por supuesto que Ingrid es el rostro con el cual él puede identificarse pero tiene muy claro que el problema colombiano no se limita a su secuestro sino también al de los miles de personas por quienes también había marchado. Considera que es normal, lógico y necesario que se le ponga una cara y un nombre lo más cercanos posible a Francia para lograr la movilización de los medios y de la gente en general.
Dejé entonces a Raphaël y me puse a charlar un poco con Mana, miembro del comité de apoyo. Traté de explicarle mi posición ‘centrista’ sobre el tema (con mucha confusión pienso).
Los franceses tratan de entender los diferentes puntos de vista de los colombianos. Reconocen que podamos estar indignados porque ellos se meten en nuestros asuntos pero nos reclaman más coherencia en nuestros puntos de vista. Seremos entonces de sangre muy caliente para criticar primero sin reflexionar ni buscar construir? De verdad no queremos a Ingrid y pensamos que sola a ella incumbe encontrar una solución al problema que ella misma buscó?
Hemos olvidado sus logros como parlamentaria y solo pensamos que con su libro "La Rabia en el corazón" buscaba darse vitrina con su critica antisamperista cuando dizque todos los colombianos queríamos olvidarnos del tema y mejorar la imagen del país?
Hay mucha tela de donde cortar. Como no podíamos seguir allí parados y la gente ya se iba nos fuimos a tomar algo en un café cercano. Llegaba la hora del primer balance. Cien, cuatrocientas, setecientas personas en la marcha? Es cierto que no fue una gran multitud, algunos personajes estuvieron presentes. Honestamente no presté mucha atención a eso.
El ejemplo que podría seguirse de los franceses seria buscar en Colombia un rostro para federar nuestra movilización (y dejar de criticar el rostro de Ingrid). El niño de Clara Rojas, por qué no? Quién podría reprocharle de ser corrupto u oligarca antes de su secuestro o de haber sido mal gobernante o abusador como policía? Ah, se me olvidaba, si su padre es guerrillero a lo mejor alguien se atreve a decir que en sus genes ya es guerrillero y no clasifica. Compatriotas y otros lectores, estaremos entonces tan mal?
Más fotos al frente de la alcaldía de Paris en flickr.